CARBONATO CÁLCICO Y ALIMENTOS

¿Qué usos tiene el Carbonato de Calcio en los alimentos?

Al leer la etiqueta de los alimentos que consumimos a diario llama la atención que un mismo ingrediente aparezca reiteradamente en distintos productos. El carbonato de calcio es una sal inorgánica e insoluble, con un alto contenido de calcio (40%) y se lo utiliza en los alimentos como un aditivo, porque se lo agrega intencionalmente con el objeto de provocar un cambio tecnológico. Un mismo aditivo puede cumplir varias funciones y el carbonato de calcio puede emplearse como:


EL CARBONATO DE CALCIO COMO NEUTRALIZANTE: para corregir el exceso de acidez natural o del proceso, su uso tiene como fin mejorar el color y sabor.

En la industria lechera, interviene en varios procesos. Cuando la crema es separada de la leche, frecuentemente se añade carbonato de calcio para neutralizar o reducir la acidez, antes de la pasteurización, este mejora la eficacia del batido en la producción de mantequilla. También, se lo agrega en la alimentación de los novillos a corral (feedlot), para reducir la acidez y cubrir las deficiencias de calcio.


EL CARBONATO DE CALCIO COMO ENDURECEDOR: imparte firmeza o mejora la textura. Antes del enlatado o la congelación de frutas o verduras tales como tomates, frutillas, papas congeladas, etc., se endurecen mediante la adición de una o más sales cálcicas; debido a que mantienen la estabilidad e integridad de los tejidos vegetales.


EL CARBONATO DE CALCIO COMO ANTIAGLUTINANTE/ANTIHUMECTANTE: en productos vegetales deshidratados (sal, cebolla, ajo) y en muchos ingredientes y mezclas que se encuentran molidos. También se lo puede usar como COLORANTE de superficie, como es el caso de la fabricación de chicles.


En la industria panificadora se lo aplica en la preparación de polvo para hornear. En la elaboración del pan, mejora la fermentación e incrementa el volumen. En harinas débiles, las sales cálcicas forman enlaces cruzados con las proteínas del gluten y aumentan la rigidez de la masa.


En la actualidad existe la posibilidad de consumir alimentos comunes fortificados con calcio, como un valor agregado al producto; tal es el caso de las bebidas como el agua mineral (carbonato de calcio 300 mg/l), leche de soja (porción de 250 ml., posee 1.200 mg/l de carbonato de calcio), en las leches en polvo, yogurts, cereales, quesos. Esta creciente demanda lleva a los proveedores de sales cálcicas a ofrecer un producto de calidad con diferentes granulados según las necesidades industriales de aplicación.

Además, el carbonato de calcio es utilizado como ingrediente para la fabricación de productos balanceados destinados a la nutrición animal, por ejemplo se emplea en la alimentación de gallinas para mantener el sistema óseo y la calidad de la cáscara del huevo.


Algunos de los principales alimentos que comúnmente llevan esta sustancia son:

Agua mineral (300mg/l)

Leche de soja (1200mg/l)

Leches en polvo

Cereales y galletas

Quesos

Frutas

Alimentos horneados

Sopas y salsas


Para ello y según las necesidades industriales, se utilizan diferentes presentaciones del carbonato cálcico: granulados, microgramos, granulometrías medias, granulometrías finas, micronizados, específicos…



Por lo tanto, puede parecer sorprendente pero el carbonato cálcico está mucho más presente en nuestras vidas de lo que imaginamos, y la cantidad de usos que puede tener en  la alimentación son casi infinitos.